Graduation 2014

Hear from our Graduates

Free Minds has opened my mind and heart to step out on faith and continue what I started years ago. I will further my education and look forward to the day where I am able to walk across that stage for my degree. I thank Free Minds for this wonderful opportunity and spirit of community, empowerment, and development for anyone who steps to the challenge.

LaKesha Thomas, Free Minds Austin, TX

Homelessness, abuse, and brokenness have always haunted me. I was lacking something that I terribly needed—wisdom. I had stated that I wanted to change the world. I have always felt wrong for speaking out for the lowly, but then came the Odyssey Project. Thank you, Socrates, for helping me embark on becoming a humble gadfly. Martin Luther King Jr. helped me speak with temperance and wisdom. I am finally under-standing this allegory called life.

Charllienne Cotto, Odyssey Project Madison, WI

More Testimonials

Dick Durbin

"The Future is Yours"

Congratulating the
2014 Odyssey Project Graduates
May 24, 2014
Remarks by Senator Richard J. Durbin

Spanish Translation

Hola y felicitaciones a todos los graduados del proyecto de Odisea.

Hace diez meses tomaron un reto verdadero. Acordaron no acaba de leer, pero dominar, a leer algunos de las ideas más importantes y difíciles que han escrito. Ustedes han conseguido a manejar a sus familias y sus responsabilidades de trabajo. Ustedes han levantado temprano y quedado tarde para terminar sus tareas. Ustedes han pensado en nuevas formas. Algunos de ustedes han descubierto nuevas fuerzas que nunca de ustedes sabían
que tenían. Ustedes han tenido éxito. Y han hecho a todos nosotros muy orgullosos de ustedes.

Libros son la libertad

Han leído buenas historias estos últimos diez meses. Me gustaría decirles una historia más. Es una historia verdadera. Es corta. Pasó hace
casi cuarenta años en Sudáfrica, durante los días más oscuros del apartheid,
cuando los sudafricanos negros fueron negados derechos humanos básicos y muchos vivieron en pobreza.

Mark Mathabane era un joven viviendo en un municipio negro afuera de Johannesburgo, la capital de Sudáfrica. Era un barrio bajo. Familias vivían en chozas sin agua corriente, electricidad, alcantarillado, y caminos pavimentados.

Mark Mathabane era el mayor de seis niños. Su familia era tan pobre que no tenía zapatos hasta tenía catorce años. Su madre nunca aprendía a leer. Pero ella sabía mucho del poder de una educación.

Cuando Mark tenía siete años, su madre tomó un trabajo para mandar a su hijo a escuela. Mark se cayó enamorado de lectura y aprendizaje.

Cuando él era un joven, muchos estudiantes negros in Sudáfrica comenzaron a protestar por las escuelas inferiores a que fueron siendo enviados. Algunos de los estudiantes comenzaron a protestar la enseñanza de Shakespeare y otras gran obras que ellos consideraron un parte de una cultura "blanca" opresiva. Un día Mark vio humo negro subiendo de un edificio local. Entonces un grupo de jóvenes apareció con cajas de azúcar y pan y otra comida que han saqueado del edificio en llamas. La biblioteca local también era en el mismo edificio. Mark Mathabane se preguntó a los saqueadores, "¿Qué pasó a los libros?"

Los saqueadores le dijeron, "¿Quién se preocupa por libros cuando hay comida gratis para tomar?" Entonces ellos dijeron a Mark que la biblioteca era quemando.

Mark corrió a la biblioteca, rezando que él podría salvar unos libros. Mark se sintió enojado y preguntó a sí mismo, "¿Por qué quemar las únicas cosas que enseña alguien a creer en el futuro, a tener esperanza, pensar sobre la vida y luchar para el derecho a vivir en libertad y dignidad?"

Cuando llegó a la biblioteca, buscó y buscó entre los libros quemados. Entonces descubrió un premio: una colección completa de obras de teatro y sonetos de Shakespeare que sobrevivió. Mark rescató esos libros.

Mark Mathabane iría a asistir a la universidad en los Estados Unidos en una beca. Se hizo un autor afortunado y conferenciante. Trabajó en la casa blanca bajo de Presidente Clinton, asesorando al Presidente sobre educación. Él dice que Shakespeare y otras obras fija su mente libre. Le enseñaron a creer en sí mismo y rechazar dejar a alguien más limitar su esperanzas o su humanidad.

La recompensa del proyecto de Odisea

¿Parece familiar? Como graduados del proyecto de Odisea, ustedes han leído gran obras de ficción y no ficción. Han tomado parte en discusiones de las preguntas fundamentales sobre estas obras pero durante este proceso, ustedes se han convertido en mejores pensadores, mejores padres y mejores promotores para ustedes, sus valores, sus familias y sus comunidades. Ese es la meta más alta de educación. Un profesor de la escuela de ley de la Universidad de Pepperdine en California publicó un estudio el mes pasado. Miró a los resultados de miles de personas que solicitaron a escuelas de ley y tomaron un examen que se llama el examen de entrada a la escuela de ley.

¿Saben lo que descubrió? ¿Saben cuáles estudiantes recibieron los mejores resultados en sus exámenes de entrada a la escuela de ley? Los estudiantes clásicos. Los estudiantes clásicos recibieron los mejores resultados que otros estudiantes que estudiaron matemáticas, economía, biología y otros campos porque los clásicos se enseñan a pensar.

Si esta clase es como las clases del proyecto Odisea del pasado, muchos de ustedes van a graduar de la Universidad. Algunos de ustedes asistirán a la escuela de ley. Tal vez terminará en el Senado de los Estados Unidos.

Yo soy el hijo de una madre inmigrante que nunca iba a la escuela más allá del octavo grado. Pero ella era una lectora y le encantaba libros y ella enseñó a sus hijos la misma cosa. Cualquier cosa puede pasar en los Estados Unidos.

Sin embargo utilizan experiencia del proyecto de Odisea, ustedes han un valioso Tesoro que enriquecerá sus vidas y nuestro país. Ustedes se merecen un gran aplauso.

El futuro es suyo.

En conclusión, déjeme repetir las palabras de un hombre bueno y sabio. El gran líder de los derechos civiles Cesar Chávez dice, "Una vez que el cambio social ha comenzado, no se puede revertir. No puede tomar la educación de una persona que ha aprendido a leer. No puede humillar una persona que se siente orgullo. No puede oprimir la gente que no tiene miedo. Hemos visto el futuro y el futuro es nuestro."

Hoy, el futuro es de ustedes. Felicitaciones, otra vez, graduados del proyecto de Odisea, en un logro notable.

Hello and congratulations to all of the Odyssey Project graduates.

Ten months ago you took on quite a challenge. You agreed not just to read, but to master, some of the most important and challenging ideas ever published written. You have juggled family and work responsibilities. You have gotten up early and stayed up late to finish your assignments. You have thought in new ways. Many of you have discovered new strengths you never knew you had. You have succeeded. And you have made us all very proud.

Books are freedom

You have read many good stories these last 10 months. I would like to tell you one more. It’s a true story. It’s short. It happened nearly 40 years ago in South Africa, during the dark, dark days of apartheid, when Black South Africans were denied basic human rights and most lived in terrible poverty.

Mark Mathabane was a teenager living in a black township outside South Africa’s capitol city of Johannesburg. It was a slum. Families lived in shacks with no running water, no electricity, no sewage system and no paved roads.

Mark Mathabane was the oldest of six children. His family was so poor that he did not own a pair of shoes until he was 14. His mother never learned to read. But she knew quite a bit about the power of education. When Mark was 7, she took a job so that she could send him to school. Mark fell in love with reading and learning.

When he was a teenager, many Black students in South Africa began to protest the inferior schools they were being sent to. A few of the students began to protest the teaching of Shakespeare and other Great Works that they considered part of an oppressive "white" culture.

One day Mark saw black smoke rising from a local building. Then a group of young people appeared hauling boxes of sugar and bread and other food they had looted from the burning building. Mark knew that the local library was in the same building. He asked the looters, "What happened to the books?"

The looters, "Who care about books when there is food free for the taking?" Then they told him that the library was burning.

Mark ran to the library, praying that he could save a few books. He felt angry and asked himself, "Why burn the only things that taught one to believe in the future, to have hope, to think and to fight for one's rights to live in freedom and dignity?"

When he reached the library, he searched and searched among the charred books. Then he discovered a prize: A complete collection of Shakespeare's plays and sonnets that had somehow survived. He rescued those books.

Mark Mathabane would go on to attend college in the US on a scholarship. He became a successful author and lecturer. He even worked in the White House under President Clinton, advising the President about education. He says that Shakespeare and other great works set his mind free. They taught him to believe in his own self-worth and to refuse to let anyone else limit his hopes or his humanity.

Rewards of the Odyssey Project

Does that sound familiar? As graduates of the Odyssey Project, you have read great works of fiction and non-fiction. You have taken part in discussions on fundamental questions about these works and in the process, you have become better thinkers, better parents, and better advocates for yourself, your values, your families and your communities. That is the highest goal of education. A professor at the Pepperdine University School of Law in California released a study last month. He looked at the scores of thousands of people who applied to law school and took a test called the Law School Admissions Test.

You know what he discovered? You know which students scored highest on their Law School Admissions Test? Classics majors. Classics majors scored better than students who studied math, economics, biology and lots of other fields -- because the classics teach you to think.

If this class is like past Odyssey Project classes, many of you will go on and graduate from college. Maybe some of you will go to law school. Maybe you will end up in the United States Senate. I am the son of an immigrant mother who never went to school beyond the 8th grade. But she was a reader and she loved books and she taught her boys the same thing. Anything can happen in America.

However you use your Odyssey Project experience, you have earned a valuable treasure that will enrich your lives and our nation. You deserve a big round of applause.

The future is yours

In closing, let me repeat the words of a good and wise man. The great civil rights leader Cesar Chavez said, "Once social change has begun, it cannot be reversed. You cannot un-educate the person who has learned to read. You cannot humiliate the person who feels pride. You cannot oppress the people who are not afraid anymore. We have seen the future and the future is ours."

Today, the future is yours. Felicitaciones. Congratulations again, Odyssey Project graduates, on a remarkable achievement.